Continuamos el top 10 de films del enorme Clint Eastwood, siempre de moda ya que no para de estrenar pelÃculas, la última la genial Invictus.
Supongo que ya quedó claro la semana pasada, pero lo reitero: adoro a Eastwood, es uno de mis directores preferidos. Sin duda es de los mejores que quedan en activo, y hace obras maestras como si fueran churros. Sencillamente no sabe dirigir mal, y logra imbuir de emoción a todas sus obras, de manera que estoy convencido que hasta si hiciera una pelÃcula de cómo se hace una paella nos acabarÃa emocionando. Adoro su sagaz retrato de personajes, su sutil sentido del humor, su potencia a la hora de retratar la emoción, su manera de llevarnos tranquilamente por la historia hasta que algo lo cambia todo y nos rompe el corazón. Y también me encanta como actor, de manera que veréis que tengo predilección por los films en los que está a ambos lados de la cámara.
Os he dado pistas de cuáles podrÃan ser las primeras pelÃculas de este top 10, subjetivo por supuesto. Las tres primeras tienen vÃdeo, como es habitual. Y debo advertir que las tres pelÃculas del podio me parecen tan geniales que podrÃan ocupar el primer puesto. Qué grande es Clint. Adelante, sintámonos afortunados, parafraseando a Harry Callahan.

Un reparto de lujo, con Sean Penn, Tim Robbins y Kevin Bacon como protagonistas, tres amigos de la infancia unidos por un terrible hecho: el segundo fue sometido a abusos que lo marcaron de por vida, y cuando la hija del primero aparece muerta este sospecha de él. La espiral de odio que se desata tiene su final, apoteósico, a orillas del rÃo que da nombre al film, en una de las escenas más crudas e insoportables del cine reciente. De nuevo Clint construye soberbiamente una telaraña que acaba como una tragedia griega, y que nos habla de esas cosas que lo cambian todo para siempre.

En principio Eastwood iba a dirigir sólo la parte americana del dÃptico de la Batalla de Iwo Jima, la desde luego excelente Banderas de Nuestros Padres. Sin embargo, al final tuvo que dirigir también la visión japonesa y, paradójicamente, consiguió una pelÃcula aún mejor. Esta visión del conflicto desde el lado japonés rebosa momentos extremadamente duros y crudos, pero también un lirismo, una poesÃa, que la hacen una de las pelÃculas bélicas más bellas, valga la contradicción, jamás realizadas. Las interpretaciones son magistrales, aunque Ken Watanabe como el honorable hasta el fin general Kuribayashi se lleva la palma. Es admirable como Clint supo retratar la idiosincrasia japonesa y entender al enemigo, nunca mejor dicho; una cinta de guerra que, sobre todo, habla de paz.

Entramos en el podio de las ya de por sà geniales pelÃculas del tito Clint, y encontramos esta genial historia de un viejo rudo y cascarrabias, completamente amargado, dejado de lado por su familia, y que finalmente encontrará una familia en sus vecinos orientales que tanto desprecia al inicio. El papel protagonista, este Walt Kowalski que bien podrÃa ser el mismÃsimo Harry Callahan jubilado, lo interpreta, cómo no, Clint Eastwood, sin duda el más adecuado para el papel, en lo que podrÃa ser su perfecta despedida del mundo de la interpretación. Una pelÃcula que empieza casi como una genial comedia ácida y mordaz, pero que tras la caÃda de un simple vaso se convierte en una espiral de violencia, que desemboca en un precioso y trágico aunque esperanzador final. Y es que Clint es perfecto a la hora de llevarnos tranquilamente de la mano hasta que nos golpea la cara con la dura realidad. Lo dicho, el mejor canto del cisne posible del Eastwood actor, y una de sus mejores y más completas pelÃculas como director.
Por si no habéis visto aún esta reciente joya (yo mismo la recomiendo fervientemente en la crÃtica que hice en su dÃa), aquà os dejo el trailer.

Para muchos el mejor film de Eastwood, y sin duda el mejor y más influyente western de los últimos treinta años. No es para menos, pues aquà el maestro realiza su primera reflexión profunda sobre la violencia y el cómo transforma a las personas. Si en Gran Torino el protagonista podrÃa ser una versión envejecida de Harry Callahan, este William Munny serÃa un añejo Hombre sin Nombre de la TrilogÃa del Dólar de su maestro Sergio Leone, que ya podÃamos intuir en El Jinete Pálido. Y por supuesto, es Clint quien lo encarna, transmitiendo todo el peso de los años, pero también el poso de asesino implacable que subsiste en su interior. Está perfectamente arropado por actores de la talla de su habitual Morgan Freeman, Gene Hackman como despreciable villano, y un patético Richard Harris. Y de nuevo, tras un argumento lleno de la comicidad tÃpica de Clint, un hecho lo cambia todo y asistimos a un inolvidable estallido final de violencia. El género no volvió a ser lo mismo tras este oscarizado western crepuscular, y Clint Eastwood fue asociado definitivamente al cine de la más alta calidad.
PodrÃa mostraros la mÃtica escena final, pero es mejor que la veáis en el contexto del fil, del que aquà tenéis el trailer.

Y llegamos al número uno, la mejor pelÃcula del increÃble Eastwood. La historia de superación y redención de unos personajes acabados, un entrenador de boxeo retirado, Frankie Dunn, que ahora posee un decrépito gimnasio repleto de perdedores, abandonado por su familia (¿adivináis quién lo interpreta?), que encuentra una hija en una joven y prometedora boxeadora, Maggie Fitzgerald, llena de sueños, también olvidada por sus familiares. Dos almas perdidas y solitarias que se encuentran y se apoyan hasta extremos indecibles, y que llevarán adelante su sueño. Y, como es habitual en este podio, tras la parte más optimista e incluso graciosa llega el bofetón, sin duda el más grande que nos ha propinado Eastwood; todo se rompe en un momento inesperado y asistimos a un drama demoledor con uno de los tramos finales más desgarradores e insoportables de la historia del cine. Imposible olvidar el papelón protagonista de los impresionantes Clint y Hilary Swank, secundados por uno de los mejores Morgan Freeman que he visto nunca; el film se llevó merecidamente cuatro Oscars a pelÃcula, dirección e interpretaciones de Swank y Freeman (y Clint también deberÃa habérselo llevado). Imposible olvidar la emoción que transmite esta obra de arte. Imposible olvidar ese Mo Cushla: mi vida, mi sangre, mi amor.
Para no destrozar nada del argumento, os ofrezco el inocuo trailer. Vedla. Ya.
Hasta aquà esta intensa lista. Como he dicho, especialmente los tres primeros puestos son altamente intercambiables, ya que son tres pelÃculas prácticamente igual de buenas. Y es que la calidad de Clint Eastwood como director es tan abrumadora que tiene más obras maestras en su haber que ningún otro director vivo. Sencillamente, Clint no sabe hacer una pelÃcula mala; sin querer le da una patada a una piedra y le sale un peliculón. Qué grande eres Clint, espero que por muchos años sigas alegrándonos el dÃa cuando vayamos a ver uno de tus geniales films; nos sentimos muy afortunados de tenerte entre nosotros.
danierujp
10 feb 2010 - 14:41 - #1a mà me parece genial que alguien tan viejo sepa transmitir tanta vida y tanta energÃa. creo que Clint Eastwood es, ya de paso, un ejemplo memorable sobre cómo llevar la vejez: con toda la creatividad del cine enriquecida por su larga experiencia en el mundo real y el de la ficción. ojalá a sus años pueda sentirme con la mitad de fuerzas que él.
otro detalle de menos importancia es que le considero muy fotogénico. creo que con él los fotógrafos y directores se han podido lucir gracias a su talento y, sencillamente, a su fÃsico. han sido sobre todo la trilogÃa del dólar y la saga de Harry las que le han convertido en un icono que trasciende el cine, creo… pero mirando este parta de Eastwood como icono, me quedo con el más viejo de todos.
ohdaesu_cinemaniablog
10 feb 2010 - 23:25 - #2Pues sÃ, energÃa más experiencia, la combinación ideal!
Yo también opino que queda mejor en sus fotos de viejo, por eso he puesto la foto que he puesto!