
Exhibida con irregulares crÃticas el pasado festival de Sitges, El retrato de Dorian Gray es la última adaptación a la gran pantalla de obra hómonima del genial Oscar Wilde. Oliver Parker (Un marido ideal) dirige a los también ingleses Colin Firth y Ben Barnes, en su primer papel protagonista desde que fuese descubierto como el principe Caspian en la segunda parte de Las Crónicas Narnia. La pelÃcula, estrenada en Reino Unido el 9 de septiembre, todavÃa no tiene fecha de estreno en España.
El retrato de Dorian Gray es una de las novelas más famosas en la historia de la literatura y cuenta la historia de un atractivo aristócrata que regresa a su Londres natal tras pasar la adolescencia aislado en el campo. Abrumado por la vida nocturna londinense, Dorian se sumerge en ella de la mano de Lord Henry Wottom, pero pronto comienza a obsesionarse con alcanzar la eterna juventud, lo que finalmente se convertirá en su perdición.
Las crÃticas se ceban con el trabajo de Barnes, un joven actor que ya en su debut en Las Crónicas de Narnia demostró que poseer belleza no garantiza un mÃnimo de carisma…. nada que ver con compañeros de generación como los siempre interesantes Ryan Gosling, Joseph Gordon-Levitt o James McAvoy, firmes candidatos a suceder a los DiCaprio y Norton como mejores actores de la última generación de Hollywood.
Afortunadamente para la pelÃcula, en el reparto también aparece la guapa Rebecca Hall (descubierta en Vicky Cristina Barcelona) y un Colin Firth que está más cerca del Oscar que nunca, gracias a su aclamado trabajo en A single man y que aquà encarna brillantemente al villano de la historia. Esperemos que para la próxima vez Barnes aprenda un poco porque, si no, su futuro en la industria es más que negro.